1.  Por ese entonces yo juntaba alambres y cajones vacíos en las calles de la madrugada y fabricaba móviles, perfiles que giraban sobre las chimeneas, máquinas inútiles que la Maga me ayudaba a pintar.”
—Capítulo 2, Rayuela.  Julio Cortázar.

     Por ese entonces yo juntaba alambres y cajones vacíos en las calles de la madrugada y fabricaba móviles, perfiles que giraban sobre las chimeneas, máquinas inútiles que la Maga me ayudaba a pintar.

    Capítulo 2, Rayuela.  Julio Cortázar.

  2. “Life has now taught me that love for things, like all unrequited love, takes its toll in the long run.” ― Adolfo Bioy Casares, Asleep in the Sun

    “Life has now taught me that love for things, like all unrequited love, takes its toll in the long run.” 
    ― Adolfo Bioy CasaresAsleep in the Sun

  3. Fué una espera interminable. No sé cuanto tiempo pasó en los relojes, de ese tiempo anónimo y universal de los relojes, que es ajeno a nuestros sentimientos, a nuestros destinos, a la formación o al derrumbe de un amor, a la espera de una muerte. 

    Fué una espera interminable. No sé cuanto tiempo pasó en los relojes, de ese tiempo anónimo y universal de los relojes, que es ajeno a nuestros sentimientos, a nuestros destinos, a la formación o al derrumbe de un amor, a la espera de una muerte. 

  4. Cómo podía yo sospechar que aquello que parecía tan mentira era verdadero, un Figari con violetas de anochecer, con caras lívidas, con hambre y golpes en los rincones. Mas tarde te creí, mas tarde hubo razones, hubo madame Leonie que mirándome la mano que había dormido con tus senos me repitió casi tus mismas palabras. “Ella sufre en alguna parte. Siempre ha sufrido. Es muy alegre, adora el amarillo, su pájaro es el mirlo, su hora la noche, su puente el Pont des Arts.” (Una pinaza color borravino, Maga, y por que no nos habremos ido en ella cuando todavía era tiempo.)

    Cómo podía yo sospechar que aquello que parecía tan mentira era verdadero, un Figari con violetas de anochecer, con caras lívidas, con hambre y golpes en los rincones. Mas tarde te creí, mas tarde hubo razones, hubo madame Leonie que mirándome la mano que había dormido con tus senos me repitió casi tus mismas palabras. “Ella sufre en alguna parte. Siempre ha sufrido. Es muy alegre, adora el amarillo, su pájaro es el mirlo, su hora la noche, su puente el Pont des Arts.” (Una pinaza color borravino, Maga, y por que no nos habremos ido en ella cuando todavía era tiempo.)

  5. Siempre empezó a lloveren la mitad de la película,la flor que te llevé teníauna araña esperando entre los pétalos.

    Siempre empezó a llover
    en la mitad de la película,
    la flor que te llevé tenía
    una araña esperando entre los pétalos.

  6.  ”(Casa Tomada) inquieta mucho
más que los otros y ahora creo que tengo la
explicación: ese cuento es la escritura exacta de
una pesadilla que tuve. Soñé el cuento con la
diferencia de que no había allí esa pareja de
hermanos; yo estaba solo, la típica pesadilla donde
usted empieza a tener miedo de algo
innombrable, que nunca llega a saber lo que es
porque el temor es tan grande que se despierta
antes de la revelación. En ese caso se trataba de
unos ruidos confusos que me obligaban a mí a
tirarme contra las puertas, a cerrarlas y a ir
retrocediendo mientras los ruidos seguían avanzando
y algo tomaba la casa. Es curioso cómo lo
recuerdo: era pleno verano en mi casa de Villa del
Parque, en Buenos Aires; me desperté bañado de
sudor, desesperado ya, frente a esa cosa abominable,
y me fui directamente a la máquina y en
tres horas el cuento estuvo escrito. Es el paso
directo del sueño a la escritura”.

     ”(Casa Tomada) inquieta mucho

    más que los otros y ahora creo que tengo la

    explicación: ese cuento es la escritura exacta de

    una pesadilla que tuve. Soñé el cuento con la

    diferencia de que no había allí esa pareja de

    hermanos; yo estaba solo, la típica pesadilla donde

    usted empieza a tener miedo de algo

    innombrable, que nunca llega a saber lo que es

    porque el temor es tan grande que se despierta

    antes de la revelación. En ese caso se trataba de

    unos ruidos confusos que me obligaban a mí a

    tirarme contra las puertas, a cerrarlas y a ir

    retrocediendo mientras los ruidos seguían avanzando

    y algo tomaba la casa. Es curioso cómo lo

    recuerdo: era pleno verano en mi casa de Villa del

    Parque, en Buenos Aires; me desperté bañado de

    sudor, desesperado ya, frente a esa cosa abominable,

    y me fui directamente a la máquina y en

    tres horas el cuento estuvo escrito. Es el paso

    directo del sueño a la escritura”.


  7.  ‘La coma, esa puerta giratoria del pensamiento’ 

     ‘La coma, esa puerta giratoria del pensamiento’ 

  8. Juan Filloy (Córdoba, Argentina; 1 de agosto de 1894 – 15 de julio de 2000) fue un escritor argentino.

    Juan Filloy (CórdobaArgentina1 de agosto de 189415 de julio de 2000) fue un escritor argentino.

  9. Alicia Dujovne Ortiz nació en Buenos Aires y vive en Toulouse, Francia, desde 1978. Tiene una larga trayectoria como periodista. Colaboró con los periódicos La Opinión y La Nación (Argentina), Excelsior (México), La Vanguardia (España) y Le Monde (Francia). Ha publicado libros de poesía y narrativa y las biografías María Elena Walsh y Maradona soy yo. Su libro Eva Perón. La biografía(1995) ha sido celebrado unánimemente en la Argentina y en el mundo. Fue asesora de la prestigiosa editorial Gallimard. En 1986 recibió la beca de la John Simon Guggenheim Memorial Foundation. Sus dos últimos libros, El árbol de la gitana (1997) y Mireya (1998), rubricaron la madurez narrativa de esta autora.

    Alicia Dujovne Ortiz nació en Buenos Aires y vive en Toulouse, Francia, desde 1978. Tiene una larga trayectoria como periodista. Colaboró con los periódicos La Opinión y La Nación (Argentina), Excelsior (México), La Vanguardia (España) y Le Monde (Francia). Ha publicado libros de poesía y narrativa y las biografías María Elena Walsh y Maradona soy yo. Su libro Eva Perón. La biografía(1995) ha sido celebrado unánimemente en la Argentina y en el mundo. Fue asesora de la prestigiosa editorial Gallimard. En 1986 recibió la beca de la John Simon Guggenheim Memorial Foundation. Sus dos últimos libros, El árbol de la gitana (1997) y Mireya (1998), rubricaron la madurez narrativa de esta autora.

  10. Esta no es una fórmula para vivir feliz; creo que no, pero sí lo es para tener fuerzas y examinar el contenido de la vida, cuyas apariencias nos marean y engañan de continuo. No mire lo que hagan los demás. No se le importe un pepino de lo que opine el prójimo. Sea usted, usted mismo sobre todas las cosas, sobre el bien y el mal, sobre el placer y sobre el dolor, sobre la vida y la muerte. Usted y usted. Nada más. Y será fuerte como un demonio entonces. Fuerte a pesar de todo y contra todos. No importe que la pena lo haga dar de cabeza contra una pared, interróguese siempre, en el peor minuto de su vida, lo siguiente: “¿Soy sincero conmigo mismo?” Y si el corazón le dice que sí, y tiene que tirarse a un pozo, tírese con confianza. Siendo sincero no se va a matar, porque no se puede matar. La vida, la misteriosa vida que rige nuestra existencia impedirá que usted se mate tirándose al pozo. […]Me dirá usted: “¿Y si los otros no comprenden que soy sincero?” ¡Qué le importa a usted de los otros! La tierra y la vida tienen tantos caminos con alturas distintas, que nadie puede ver a más distancia de la que dan sus ojos. […] Me dirá usted: “¿Y si me equivoco?” No tiene importancia. Un se equivoca cuando tiene que equivocarse. Ni un minuto antes ni un minuto después. ¿Por qué? Porque así lo ha dispuesto la vida, que es esa fuerza misteriosa. Si usted se ha equivocado sinceramente, lo perdonarán. O no lo perdonarán. Interesa poco. Usted sigue su camino […] Vea, amigo: hágase una base de sinceridad, y sobre esa cuerda floja o tensa cruce el abismo de su vida, con su verdad en la mano y va a triunfar. No hay nadie, absolutamente nadie, que pueda hacerlo caer. Y hasta los que hoy le tiran piedras, se acercarán mañana a usted para sonreírle tímidamente.Créalo, amigo. Un hombre sincero es tan fuerte que sólo él puede reírse y apiadarse de todo.Roberto Arlt

    Esta no es una fórmula para vivir feliz; creo que no, pero sí lo es para tener fuerzas y examinar el contenido de la vida, cuyas apariencias nos marean y engañan de continuo. No mire lo que hagan los demás. No se le importe un pepino de lo que opine el prójimo. Sea usted, usted mismo sobre todas las cosas, sobre el bien y el mal, sobre el placer y sobre el dolor, sobre la vida y la muerte. Usted y usted. Nada más. Y será fuerte como un demonio entonces. Fuerte a pesar de todo y contra todos. No importe que la pena lo haga dar de cabeza contra una pared, interróguese siempre, en el peor minuto de su vida, lo siguiente: “¿Soy sincero conmigo mismo?” Y si el corazón le dice que sí, y tiene que tirarse a un pozo, tírese con confianza. Siendo sincero no se va a matar, porque no se puede matar. La vida, la misteriosa vida que rige nuestra existencia impedirá que usted se mate tirándose al pozo. […]

    Me dirá usted: “¿Y si los otros no comprenden que soy sincero?” ¡Qué le importa a usted de los otros! La tierra y la vida tienen tantos caminos con alturas distintas, que nadie puede ver a más distancia de la que dan sus ojos. […] Me dirá usted: “¿Y si me equivoco?” No tiene importancia. Un se equivoca cuando tiene que equivocarse. Ni un minuto antes ni un minuto después. ¿Por qué? Porque así lo ha dispuesto la vida, que es esa fuerza misteriosa. Si usted se ha equivocado sinceramente, lo perdonarán. O no lo perdonarán. Interesa poco. Usted sigue su camino […] Vea, amigo: hágase una base de sinceridad, y sobre esa cuerda floja o tensa cruce el abismo de su vida, con su verdad en la mano y va a triunfar. No hay nadie, absolutamente nadie, que pueda hacerlo caer. Y hasta los que hoy le tiran piedras, se acercarán mañana a usted para sonreírle tímidamente.

    Créalo, amigo. Un hombre sincero es tan fuerte que sólo él puede reírse y apiadarse de todo.
    Roberto Arlt

  11. La vida, la misteriosa vida que rige nuestra existencia impedirá que usted se mate tirándose al pozo

Roberto Arlt

    La vida, la misteriosa vida que rige nuestra existencia impedirá que usted se mate tirándose al pozo

    Roberto Arlt